lunes, 22 de septiembre de 2008

expo2008 22 septiembre

expo2008 22 septiembre
Bajó el telón. El público rompiéndose las manos aplaudiendo pidió un bis en una ovación inacabable. Los trabajadores se abrazaron con los fuegos artificiales brillando todavía en sus ojos. El alcohol empezó a correr y la masa humana destapó su lado más lúdico, su faceta más irracional: la noche fue memorable. En medio de aquel caos se encontraba un sentimiento de frustración, de pena como si el clown, para poder hacer reir, tuviera que llorar en su interior. La fiesta se acabó. Conseguimos bailar un vals que parecía interminable con la chica más guapa del Instituto. En vez de conseguir ser famosos los 15 minutos que preconizaba Andy Warhol fuimos felices al menos al menos durante ese tiempo. La vida es eterna en 15 minutos. Ahora toca desmontar la feria, agradecer a los payasos los servicios prestados, pagar, despedirse de la gente tal vez para siempre, buscar otro trabajo, ...
Qué trabajo más divertido. Me lo he pasado bomba. Hablé de ello el martes pasado con Roque Gistau. Salía de una conferencia de prensa y fumaba nervioso un cigarrillo al acabarla. Era la primera vez que le veía sin guardaespaldas. Estaba solo y me fui a hablar con él. Hablamos de generalidades y de la locura del día a día en estos tres meses y me confirmó que en Enero se jubila. Estoy muy cansado, me dijo. Dos días antes no paró de hacerse fotos con trabajadores y voluntarios en la fiesta especial del domingo. Es verdad, es un tío cercano y es simpático. Lo cierto es que es complicado encontrar jefes con los que hablar de trivialidades sin que te de la impresión de que le estás haciendo la pelota. Roque tío, fue un placer trabajar contigo.

martes, 9 de septiembre de 2008

expo2008 acreditaciones 08 septiembre de 2008

expo2008 acreditaciones 08 septiembre de 2008
Hombre vertiente
Pichón Baldinú es el nombre del creador de la furiosa perfomance que la compañía argentina Ojalá Entretenimientos representa en el pabellón de Inspiraciones Acuáticas. Es un espectáculo basado en el agua con un mensaje meridianamente claro a cualquier espectador. Pero también es otra cosa. Ha habido durante toda la Expo largas colas, empujones y malos modos para poderlo ver, una vez visto se comprueba que por una vez, el fin justificaba los medios. Desconozco como serán los otros, si los hubiere, montajes escénicos del amigo Pichón pero éste, éste es la bomba.

Se apagan las luces, grandes focos iluminan sectores determinados del público, en lugares convenientemente despejados estallan enormes globos de agua y en el escenario aparece un hombre solo. Una voz en off nos informa de que es un viajero y de que “lo importante no es mi nombre. Lo que importa es a lo que me dedico. Yo soy el aguador”
Este hombre se alza volando y comienza a nadar en medio del espacio, a cuatro metros de altura. La imagen es muy poderosa y me trae a la mente esa obra maestra del comic argentino de Alberto Breccia y Hector Oesterheld: “El Eternauta”. El actor vuela y no esta solo, tras él vemos fugaces a otros cuatro hombres voladores que aparecen y desaparecen gracias a un ingenioso sistema de dos telones arriba-abajo, izquierda-derecha. Baja al suelo y se retuerce de dolor mientras sus venas estallan derramando agua del interior de su propio cuerpo. Los otros cuatro actores comienzan a aparecer y a pelearse arrojándose chorros de agua los unos a los otros. Ahora son los 4 Fantásticos luchando contra los Vengadores. Batallas por, para y contra el agua. Acaba la pelea y un señor calvo reemplaza al agotado protagonista. El telón se abre y casi desnudo sube por una pared sobre la que se proyecta un desierto cada vez más seco. Hay un oasis que se desvanece y hay cuatro lagartos terribles esperando su muerte para devorarlo. No queda de él más que su sombra.
Entre el público de a pie de escenario hay tres enormes capullos que asemejan flores desérticas. Un guerrero y dos walkyrias bajan desde el cielo sobre ellos, los abren y de su interior surgen tres enormes gusanos que son literalmente cabalgados. Ahora es Dune. Los espectadores estamos estupefactos. Acaba el show. Los 14 actores y actrices se alinean en el escenario. Suena Fatboy Slim. Les aplaudimos a rabiar. A las 7.15; a las 9.15; a las 11.15 y a la 1.15. Los mitos del Cthulu se muestran en la Expo del Agua.
Otros shows en: www.delaguarda.com

lunes, 8 de septiembre de 2008

expo2008 acreditaciones 05 septiembre de 2008

expo2008 acreditaciones 05 septiembre de 2008
Uno de los sitios más complicados de visitar de la Expo es el Palacio de Congresos. La mayoría de las acreditaciones no permiten su acceso y el nivel de la programación durante estos meses ha sido tan alto que a todos se nos ponían los dientes largos al pensar en cruzar sus portones, saludar con educación a sus hermosas azafatas, pisar el hall.
Esta semana he conseguido cruzar este Rubicón y he entrado a ver un espectáculo, y nada menos que del gran Peter Greenway con música compuesta para la ocasión por Goran Bregovic. El espectáculo tiene mucho que ver con el contenido y los objetivos de la Expo de Zaragoza, pero vayamos por partes:

1.- get the acredittations. Lo complicado (y caro) es conseguir las acreditaciones y/o invitaciones. Las entradas al Palacio son caras y si a eso sumamos la entrada al recinto, comer, beber, relacionarse, comprar algún recuerdo, etc. la torta sale por un pan. Contactos, llamadas, rellamadas, ha sido complejo.

2.- breaking up the doors. Una vez vestidos con nuestras mejores galas traspasamos las puertas del recinto y entramos en el gran espacio que precede al salón de actos. Una vez allí legiones de amables azafatas te llevan a tu localidad.

3.- before the flood. El espacio tiene dos niveles al estilo de los viejos cines: platea y gallinero. Estoy en primera fila. Cinco escalones conducen a un gran escenario en el que hay una piscina octogonal enorme de dos palmos de profundidad, un par de sillas y una gran pantalla detrás. Una banda de inequívoco sonido cíngaro ameniza la espera tocando Jazz al estilo de Kansas City.

4.- the show must goes on. Se apagan las luces. Una señora negra imponente, con el pelo al uno cruza por detrás del escenario, sube entre el público y se sienta tras una mesa en la que hay: una bandeja con un montón de patatas, un pelapatatas, un bol con un poco de agua, una bandeja para dejar las pelarzas. Se sienta y comienza a mondar patatas. De repente se pone a cantar con una voz espectacular. Murmullos entre el público de admiración por su arte y de lamento por no haber traído un tetrabrik para levantarle algunas patatas ya peladas.
Dos actores, chico y chica, vestidos con botas altas y trajes de neopreno se suben a las sillas donde se quedarán inmóviles durante largo rato. Las pantallas de vídeo narran en dibujos animados la conversación en la que Dios (una mujer por cierto) le pide a Noé que construya el arca, meta dentro un par de animales de cada excepto cerdos (¡huelen mal! dice Dios) y se prepare para una travesía de 7 días y 7 noches. Noé en una falta de tacto tremenda no se levanta del Water en el que está sentado mientras habla con la divinidad.
Ajenos a esta conversación los dos actores hablan en inglés, francés y español con su madre, la señora Noé, reticente a aceptar esta aventura. A ratos se revuelcan en el agua en un tour de force que llega a mojarme los zapatos (inconvenientes de estar en primera fila). Su madre les explica como se creó el mundo en 7 días. Al llegar al séptimo afirma que se creó a la raza humana para exterminar a todo lo creado en los seis días anteriores. Hacia el final de la obra se desnudan cogen un perolo de dimensiones hercúleas lleno de pintura azul y se recubren el cuerpo con ella, parecen pictos. Convencen a su madre que les acompañe con su padre Noé en el arca. Termina el show actores, músicos, técnicos y el mismísimo Greenway se quitan los zapatos y se meten en la piscina. Una chulada.

sábado, 30 de agosto de 2008

expo2008 acreditaciones 30 agosto 2008

expo2008 acreditaciones 30 agosto 2008
Al principio las fiestas en las playas fueron una cosa discreta. Quedaba mucha Expo por delante y había que guardar fuerzas. Poco a poco se llegó al ecuador y la cosa fue en aumento. Ahora hay como una urgencia por aprovechar el tiempo perdido. Es una carrera contra reloj hasta el día 14 de septiembre. El lunes pasado fui a la fiesta de prensa y la cosa acabó como la película ‘El Guateque’ de Blake Edwards (por cierto una fantástica banda sonora). Para la fiesta se repartieron unas acreditaciones especiales con fotos de fluvi y raspa, la mayoría de la gente eligió fluvi y unos cuantos preferimos al raspa; esto dio paso a una interesante conversación acerca de lo atractivo que es el mal al menos a nivel cinematográfico (todos nos acordamos de Anibal Lecter, pero ¿Quién se acuerda de la agente Clarisse?).
Acudió gente de todo tipo y condición: prensa, polivalentes, taquilleros, jefes, jefecillos, jefazos, seguridad, técnicos, participantes, despistados de fuera de expo, etc. Nos entremezclamos al calor de las copas baratas. Si eres de Expo te hacen rebajas en las birras y en los pelotazos y las acreditaciones se cotizan, a uno les salen amigos de fuera de Expo por todas partes. Son al aire libre, corría una brisa fresca que despejaba la cabeza, la noche era estrellada, el agua de las playas reflejaba la luz, el DJ era bastante malo y al principio los técnicos y yo mismo estuvimos conspirando para darle una paliza y ponernos en su lugar pero no prosperó y a la hora ya a nadie le importaba.
Por supuesto acudió el inevitable italiano vestido con un terno impecable intentando ligarse a todo lo que se movía con especial predilección a las chicas en cuya acreditación se podía leer LC, que como todo el mundo sabe significa Libre Circulación, el que quiera que saque conclusiones.
Me presentaron a casi todos los jefes de Expo y aprovechando el ambiente distendido brindé con todos ellos y les pedí un aumento de sueldo. Estos son fácilmente reconocibles por el símbolo de infinito que distingue a sus acreditaciones (las malas lenguas prefieren llamarlo el ocho borracho).
Hubo un momento fantástico pleno de sentido del humor cuando vino mi jefe a las 12:30. Estaba hablando con él y se acercó por detrás la bella Mamen de seguridad y le dijo “Juan”, él le respondió: “Coño” y ella le recriminó: “coño no cariño, que me llamo Mamen”. Les juro que hacía mucho tiempo que no me reía tanto.
Uno de los de sistemas cuando el alcohol empezó a nublar sus sentidos me confesó sus sentimientos hacia la bella Ana. “Oh, es perfecta, tan guapa, si yo me atreviera”. Viendo sus dudas me ofrecí a servir de intermediario y/o Celestino y me dirigí hacia ella para informarle de los sentimientos de mi compañero. Me miró extrañada y me dijo “tío, yo me llamo María”. Me pegué toda la noche llamándola María. Mi amigo no sabía donde meterse.
A las 5 se cerró el garito, nos echaron y nos fuimos en peregrinación hacia el parking distante 2 ó 3 kilómetros bordeando el parque del agua y la Expo, cuando llegamos ya se nos había pasado el pedo.
Cómo diría Scorsese: “Jo, qué noche”.
Además de las fiestas en las playas hay algunas en pabellones un poco más distinguidas. En el pabellón de Zaragoza el Viernes por la noche hubo una para invitar a VIPs a degustar los productos de Aragón. El que repartía las invitaciones tuvo el detalle de regalar unas a las azafatas del pabellón croata que causaron sensación. Hablaron los políticos y como el jamón, el queso, las tapas y la cerveza eran de primerísima calidad nadie les hizo ni caso. Por cortesía escuché a mi jefe y después de loar su estilo discursivo ameno y pleno de calor coloquial volví a pedirle un aumento de sueldo.
Me di cuenta que somos animales sociales hasta que el alcohol nubla las barreras: los de Ztv con Ztv; los del pabellón de España con los del pabellón de España; los (escasos) polivalentes con los polivalentes; las croatas, bueno, pasemos a hablar de otra cosa.
Como famosillos estaban Luis Alegre y David Trueba que fueron interrogados por varias azafatas rubias en busca de castings y que acabaron en la barra pelando a todo cristo. Ah, la farándula. El señor Alegre, en una falta de cortesía imperdonable, acudió sin sus afamados pantalones rojos. Deberían hacer un remake de ‘Las Zapatillas Rojas’ de Powell-Presburger con dichos pantalones y don Luis de protagonistas. Lanzo la idea, ya veremos.
Tuve también la oportunidad de dialogar largo y tendido con el sr. Chung. Nacido de padres coreanos en las Islas Canarias está a caballo entre dos mundos: habla coreano, parece coreano, pero es más de de aquí que los carajillos. Acaba de sobrevivir a una entrevista con Joaquín Carbonell y le felicité por semejante logro digno del mismísimo Hércules. Es el traductor del pabellón de Corea y está ‘Lost in Traslation’.

miércoles, 27 de agosto de 2008

expo2008 acreditaciones 27 agosto de 2008

expo2008 acreditaciones 27 agosto de 2008
He dejado pasar unos días para tener una visión más objetiva y menos caliente del tema. Hace un par de semanas hubo un incidente grave que debió de ser grabado por las cámaras de seguridad junto al acuario fluvial. Por lo visto se zurraron o estuvieron a punto de llegar a las manos gente de seguridad con el personal de espectáculos y los miembros de una compañía francesa. La cosa no llegó a más gracias a la policía nacional que hizo gala de sentido común y de psicología. Uno de los implicados de espectáculos sufrió daños en el cuello a causa de un tirón fuerte del lanyard.
Este hecho provocó denuncias de agresiones verbales y físicas por parte de los implicados en las dos direcciones. Al día siguiente la bola creció y comenzó una curiosa batalla de correos electrónicos que sacudió la red de la Expo. La cosa subió de tono y acabó con vivas a la Constitución y a la República confundiendo los churros con las témporas. Uno de los técnicos se calentó y tras denunciar los fallos evidentes para cualquiera con dos dedos de frente de la Expo (cantina, lavabos, ASI, desorganizaciones, malestar general, etc.) llamó provincianos a los aragoneses (no ha leído la Regenta de Clarín, está claro), fachas a la mitad de los españoles (les juro que en España no he tenido noticia nunca de ningún campo de concentración y soy ya talludito) y nos dejó largándose de vacaciones a ¡Formentera! (los pijos lo que quieran) haciendo real ese axioma que dice que un buen español no puede despreciar ninguna oportunidad que te permita llevar la contraria.
Todo acabó con la dirección de la Expo avisando a los marineros que navegar de esta guisa por las procelosas aguas de la intranet es ilegal, que hay pendiente una resolución de la autoridad judicial y que tranquilitos.
Así que en cuanto a la seguridad unas pequeñas reflexiones:
- La policía local son los de aquí. El cuerpo entero.
- La nacional se turnan de casi toda España. Suelen dormir en Huesca, Calatorao, Calatayud, etc. Los traen, hacen su turno, los meten en su coche y se van. La mayoría no tiene ni oportunidad ver la Expo y mucho menos de disfrutarla.
- El personal de seguridad. Bueno, ahí vamos:

La mayoría no son de Zaragoza. Normal. No hay cama para tanta gente. Es una oportunidad grande para muchos. Son 4 ó 6 meses de trabajo intensivo con turnos agotadores, con trajes de marciano, al sol, al viento. Entre esta gente hay de todo, como en botica. Hace unas semanas una ‘oberstanderfuhrer’ se situó a mi espalda durante toda una tarde y me iba diciendo como hacer mi trabajo. Me subía por las paredes. No porque fuera de seguridad sino porque trabajo fatal con la espada de Damocles sobre mi cabeza. Por otra parte el hecho de que haya muchas plazas de trabajo ha supuesto bajar el listón y coger desde milicianos repletos de ardor guerrero y con ganas de partirle la cara a alguien, como los pretorianos que tuvieron la bronca; a antiguos camellos de costo reciclados en fuerzas del orden (esto es verdad, lo juro, al menos su antigua actividad comercial le lleva a tener un cierto don de gentes que usa con un innegable encanto personal); a gente muy culta (conozco uno devoto del arte japonés del periodo Edo, otro dueño de una Biblioteca digna de un académico de la lengua y otro cinéfilo de pro fascinado por Samuel Fuller y por John Huston).
El hecho es que, como reflexionaba José Saramago, seguridad no puede vivir sin restregar su autoridad por la cara de las personas, incluso en asuntos triviales, banales, de todos los días. Esto no es así siempre o no tiene por qué ser así siempre. Todos hemos tenido alguna vez problemas con gente de seguridad, a mí me han impedido el paso a locales de copas varias veces con la peregrina, anticonstitucional y cuasifascistoide excusa de que llevaba zapatillas de deportes (el derecho de admisión es una ley franquista que quedó derogada al entrar en vigor la Constitución) e incluso me llegaron a intimidar una vez pidiéndome el carnet de identidad, algo exclusivo de la policía. Utilizando un símil olímpico chino: he aquí el Ying y el Yang. Es necesario denunciar las injusticias si se producen y también es justo reconocer el trabajo honrado, sin ir más lejos media docena de las personas con las que mejor me llevo en la Expo son de seguridad. En cualquier caso la bronca, a los trabajadores de Expo, no nos ha gustado nada.

lunes, 25 de agosto de 2008

expo2008 acreditaciones 20/08/2008

expo2008 acreditaciones 20/08/2008
En estos días pasados el Anfiteatro 43 parecía vacío. El día de los japoneses Tamayo apenas habías 1.000 personas entre las gradas y a pie de escenario. Dos días después en el homenaje flamenco a Sinatra apenas 300. Unos pocos fieles viendo a Lole Montoya, la voz de Lole y Manuel; Montse y Genara Cortés; y a Vicky Luna y Alba Molina, esta última hija de Lole y ambas coristas de los salvajes y ya tristemente desaparecidos O’Funkillo.
Hicieron versiones en español de los viejos temas del Tin Pan Alley con una banda de Jazz en la que destacaba un trompetista prodigioso, un bailarín flamenco con look de chulazo neoyorkino y una cuidada escenografía con bajada de escaleras incluída. Fue un concierto precioso que sacaron adelante con profesionalidad y mucho sentido del humor. Ver a Alba Molina en pantalla gigante en un primerísimo plano es una experiencia que debería haber traído a más gente pero así es la Expo. De hecho a mi lado una enteradilla se marchó con su acompañante al castizo grito de ‘esto no es flamenco, me siento engañada’. En fin cada 500 años se quema la biblioteca de Alejandría.

Mientras tanto, el personal se arremolinaba fascinado siguiendo las evoluciones de las comparsas de dragones que tomaron la Plaza de Aragón: dragones, fuegos artificiales y dinosaurios monstruosos, contra eso compitieron nuestras heroínas.
¿El anfiteatro está triste y por eso está vacío? ¿o se reserva para algo?. La respuesta llegó el domingo 17 a las 11 de la noche.
Corría un rumor subterráneo en Zaragoza. Hubo gente que interrumpió sus vacaciones, otros las planificaban para estar aquí ese día. La noche era calurosa, no había viento, la luna estaba casi llena y, de una forma sutil, la ciudad y los alrededores del recinto empezaron a poblarse de tupés en crecimiento, patillas cortadas a navaja, pantalones vaqueros con el dobladillo subido hacia arriba, chupas de rocker: los Stray Cats tocaban en Zaragoza ¡27 años después de su primer disco!.
Aparece Brian Setzer en primera fila. Está un poco gordo, se nota que no sigue mucho la dieta mediterránea. Ha decidido enterrar definitivamente la banda con esta última gira. Se le ve contento, desenvuelto, como quitándose un peso de encima. El anfiteatro rebosa y cuando suenan los acordes del ‘Rumble in Brighton’, la rememoración de las viejas peleas mod-rockers en la ciudad inglesa de Brighton de las que hablan los Who en la película Quadrophenia, revienta.
Hay algo muy poderoso visualmente en un trío con un contrabajista que trata a su instrumento a golpes como en una relación amor-odio, que lo toca como si fuera un bajo sexto (¡en el aire!) y se revuelca obscenamente con él en el suelo. El semibatería con ganas de conocer mundo hará kilómetros de un lado a otro del escenario entre canción y canción y Setzer irá desgranando una a una las canciones que la gente quiere oir. Suenan ‘Runaway Boys’ y ‘Stray Cats Strut’ mis canciones favoritas de los Cats. La gente está enloquecida en las primeras filas y llega al paroxismo cuando suena ‘Gene and Eddie’. A los rockers españoles no se les puede tocar a Gene Vincent y a Eddie Cochram.
Tocan una hora y se despiden con ’Rock this Town’. El bis es corto, muy corto. El batería hace un par de kilómetros más corriendo arriba y abajo del escenario y se van. Tras 27 años y conociendo su repertorio me pregunto ¿no podrían haber tocado un par de horas? Brian tío la próxima vez estírate.

sábado, 9 de agosto de 2008

desde acreditaciones 15/08/2008

desde acreditaciones 15/08/2008
LA PERCUSION EN LA EXPO
El viento ha regresado y con él ha venido la percusión. El Jueves por la noche tocaron los Yamato una formación japonesa de 10 percusionistas, 5 chicos y 5 chicas, tocando los tambores rituales taiko a los que tanto partido les sacó Akira Kurosawa en sus películas de samurais. Con una cuidada escenografía y una puesta en escena casi de espectáculo de mimo o de cine mudo los Yamato tocaron, cantaron, bailaron e hicieron bromas en un escenario a varios niveles de los que subían y bajaban para cambiar de tambor. Vestían unos fascinantes trajes rojos y negros que daban ganas de ponérselos. En el centro había un tambor de proporciones colosales que se tocaba con la baqueta más grande que he visto en mi vida. Su sentido escénico les llevaba a dirigir hasta los aplausos que el respetable, escaso pero entregado, les dedicábamos fascinados ante sus dotes musicales y acrobáticas. Hicieron un descanso de 15 minutos en medio de la función, supongo que para recuperarse del viento.
Durante este último mes se han prodigado las actuaciones en el exterior del pabellón de Islas y Costas del grupo de steel drums de Trinidad y Tobago: la String Band. Está causando furor. El steel permite una sonoridad tremendamente melódica. Suelen tocar 3 ó 4 veces por día y el día que salen del pabellón montan tremendas algarabías. Hacen versiones fantásticas de clásicos de la música afroamericana, impagables las de Jimmy Cliff 'the harder they come' y la de James Brown 'it´s a man man´s world'. No son tan escénicos como los Yamato pero son tan directos que su energía contacta enseguida con el público. Un puntazo.
Entre los polivalentes contratados hay muchos de Zaragoza que tenemos o hemos tenido una relación directa o indirecta con el mundillo de los conciertos de rock, bares, etc. Uno de los nuestros es Javier López Palacín alias FOTS BESKI. Sus personales diseños gráficos circulan por la ciudad (esto no es una metáfora) desde hace ya mucho tiempo. Hay unos ambiciosos planes de creacion de camisetas, merchandising, pins, etc. Interesados contactar con fbeski@yahoo.com
Todos estos sellos son propiedad de la firma FOTS BESKI
Anímense y contacten con él.