expo2008 acreditaciones 29 julio 2008
Ayer estuve a punto de provocar un incidente diplomático de consecuencias imprevisibles. El día 28 es el día de Mauritania y esperábamos que vinieran una delegación que nos habían enviado sus datos vía reglamentaria. El problema es que aparecieron el 27 a las 5,30 de la tarde, con un sol de justicia, con un termómetro que marcaba 42º, con una caminata desde la estación de no te menees, con pocas ganas de bromas, con prisas. Hay un filtro, evidente, para todo el mundo sea del país que sea y era domingo. Peroratas en mahometano, discursos enfebrecidos, frases del tipo: “es de muy mala educación en Mauritania hacer esperar a la gente” respondidas por otras del calibre “en Europa pensamos que la mayor virtud que existe es la paciencia” que no sentó muy bien. Nueve guerreros bereberes me miraban fijamente, sin apartar la vista de mí, una hora, otra, otra. Durante un rato que me pareció interminable creí que esto acabaría con Moratinos rogándole a Sarkozy que volviera a coger un avión destino Nuakchott con el fin de terminar la crisis. Vi mi foto en los libros de historia junto a las de Petain y Chamberlain. Buff, que momento. Uno de ellos montó en cólera, incitó a sus compañeros a la Yihad y salió al sol inclemente donde desapareció, más tarde supimos que había iniciado un éxodo por todos los centros de acreditaciones buscando un imposible. Tras tres horas de espera en las que la tensión se podía cortar con un cuchillo nos dieron el visto bueno, los acreditamos y se fueron a su pabellón. Horas desesperadas.
Hoy y mañana se presenta en el palacio de Congresos la Opera Carmina Burana de Carl Orff. La particularidad de la representación es que la dirige Jin Xing coreógrafa china famosísima en su casa a la hora de comer, las invitaciones a este acto se cotizan y es increíble la cantidad de gente que pregunta por la forma de hacerse con una de ellas. En uno de nuestros centros de acreditaciones entro un señor afirmando que le estaban guardando unas invitaciones para el espectáculo, la compañera se puso en contacto con el resto de compañeros y nadie sabía nada de nada. Cuando se le informó del resultado de las pesquisas afirmó enfadado: ‘No, si al final tendré que pagar la entrada’ ¡Que cara más dura!
No todo es glamour y éxito en los conciertos de la Expo, ayer lunes en el mismo escenario y a la misma hora donde los uruguayos se dieron un baño de multitudes y Jorge Drexler arrasó tocó un grupo dentro del programa ‘Badajoz Flamenco’. Un quinteto desplegó sus temas y su duende. Yo pasé a las 10 de la noche en busca de unos paquetes de planos para repartir entre los acreditados que vienen a la Expo por primera vez. A la ida había 5 personas viéndoles, a la vuelta diez minutos más tarde no había nadie, nadie. Tocaban para nadie. De nuevo otra metáfora de la soledad. Acabaron el tema y el cantaor soltó un sonoro “a la mierda” tras el cual el grupo abandonó el escenario.
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